Para entender un poco mejor eso de los desfiles, es importante empezar por acercarlos un poco a la definición técnica de desfile y es que el desfile es el médium o puente que le permite al diseñador comunicar ideas que recopilo durante seis meses previos y que tradujo luego en prendas que están listas para ser vistas, pero tienen un conjunto de conceptos y códigos que se desean transmitir.
El desfile se compone entonces de aquellas prendas que en conjunto expresan un sentir o una investigación. También se compone del grupo de modelos seleccionadas en un casting previo, que son las personas elegidas por el diseñador con las características idóneas para llevar o lucir las prendas durante el evento por su estatura y garbo. Se compone de un escenario con diseño de iluminación, alguna puesta en escena en centros o laterales de la pasarela según sea la forma de la misma y la silleteria en donde se ubica la audiencia o publico, que es el ultimo componente del desfile.
Es clave mencionar que dentro de lo que se considera audiencia o publico se puede entonces encontrar celebridades, amigos de la marca y el diseñador, prensa especializada en moda y fotógrafos y camarografos, que según el diseño y la forma de la pasarela en ocasiones o están ubicados en las primeras filas o están ubicados en puntos estratégicos asignados para tomar las mejores capturas del desfile en movimiento.
Vestuario, modelos, escenario y audiencia, constituyen entonces la muestra de las obras de arte vestimentarias desarrolladas a lo largo de tres a seis meses (una temporada) de los diseñadores de moda. Son los desfiles vitrinas vivientes y andantes, que generan expectación, emocionalidad y deseo durante 20 minutos que es lo aproximadamente acordado que dura. Dichas vitrinas muestran a la audiencia el trabajo del diseñador y son el puente que permite entender que se convierte en códigos de fuerza para las temporadas, es decir, que va a estar vigente y que se va a llegar en los próximos seis meses, y es por eso que no esta mal expresar al desfile como una de las principales y grandes herramientas de marketing, comunicación y publicidad que tiene el diseñador, pues atraves de ellos se transmiten múltiples mensajes que generan recordaciones en los consumidores y en las personas que los observan. El desfile es un validador del estilo de vida, es el ideario imaginario que todos queremos, es la proyección que cada persona tiene en el universo fashion.
Es valido mencionar que es necesaria una alta dosis de creatividad temporada tras temporada para no caer en la monotonía de algunos desfiles. Con ello me refiero a que es necesario que temporada tras temporada las estructuras, conceptos y forma de las pasarelas es ideal que cambien, pues las temáticas o inspiraciones del diseñador varían temporada tras temporada y es recomendable que conforme a esa variación también el desfile mute y tenga nuevos escenarios y formas de comunicación.
Pero aquí no termina todo. La magia de los desfiles inunda la vida de las personas encantandolas entre los cantos de la seducción, son mucho mas fuertes que la publicidad y es que su pura intención va desde informar sobre las nuevas colecciones del diseñador, dictar las tendencias de moda futuras y pasan por llamar la atención, generar recordación, apoyar la decisión de compra del tarjet o consumidor de la marca, generar emoción y "feelings" y finalmente capturar al espectador.
Aunque las grandes puestas en escena o las mas pequeñas requieren grandes inversiones materiales y temporales, los desfiles pueden cubrir la publicidad que una marca necesitaría tener durante una temporada y hasta un año. Las ubicaciones en blogs especializados, revistas y la rivalidad de la internet hacen que los desfiles generen esa recordación que las marcas necesitan y es ahí en donde el diseñador debe ser muy cuidadoso y minucioso con toda la plantación del evento, pues según sea la calidad del desfile tendrá éxito profesional o fracaso.


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